domingo, 18 de febrero de 2024

OBSEQUIO DEL GENERAL GÓMEZ AL REY ALFONSO XIII


En Palacio

UN MONUMENTO

Días pasados dábamos cuenta de haberse recibido en Palacio el modelo del monumento que el Gobierno venezolano, regala a nuestro augusto Soberano.

Dicho modelo ha quedado colocado en el Salón de Columnas.

Es una bonita obra de arte, descollando ella una esbelta pirámide de mármol, conteniendo en su parte interior y posterior la inscripción de los nombres de los delegados de ambas naciones, figurando a los lados estos elocuentes pensamientos:

"Castigue el Cielo a los que no están animados de los mismos sentimientos de Paz y de Amistad que nosotros. Morillo".

La otra inscripción dice así:

"Este tratado será eterno, como el más bello monumento de la Piedad aplicada a la Guerra. Bolívar".

Vense luego, en primer término, las figuras en bronce de ambos generales bajo las cuales hay una plancha del mismo metal, en la que se lee lo siguiente:

"El tratado de armisticio solicitado por el General en Jefe del ejército expedicionario español, D. Pablo Morillo, se firmó en la ciudad de Trujillo el 25 de Noviembre de 1820.

El tratado de la reorganización de la guerra propuesto y redactado por El Libertador Simón Bolívar, se firmó en la misma ciudad, el 26 de Noviembre de 1820. Y en este sitio se verificó la entrevista entre El Libertador y el General Morillo; el 27 de Noviembre de 1820".

A continuación, figura otra placa de oro con la siguiente dedicatoria:

"A Su Majestad Alfonso XIII, Rey de España, Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de Venezuela, 1912".

De dicho modelo ha sido hecha la oportuna entrega a S. M. el Rey por el delegado del Gobierno de Venezuela, que ha venido a Madrid sólo con ese exclusivo objeto.

La reducción del citado monumento es, como decimos, una notable obra de arte.

(Publicado en el Diario "La Tribuna" de Madrid, España, el 13 de enero de 1913).


sábado, 13 de enero de 2024

ARQUEOLOGĺA VENEZOLANA Y EL DOCTOR RAFAEL REQUENA

El Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez y el doctor Rafael Requena, Secretario de la Presidencia.

El Dr.  Rafael Requena contó con el apoyo incondicional del Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien se mostró muy interesado en sus actividades arqueológicas, tanto así que su libro "Vestigios de la Atlántida" fue dedicado a su mecenas, el Presidente Gómez. 

En 1930 se reinician los trabajos arqueológicos patrocinados por el Dr. Rafael Requena, quien se interesa en los montículos que rodean al Lago de Valencia. Los resultados de tales investigaciones son publicados en su libro "Vestigios de la Atlántida". Es Requena quien invita al país a tres arqueólogos norteamericanos para que realicen investigaciones, lo que da lugar a los primeros trabajos sistemáticos en nuestra arqueología en la década 1930-1940. Los arqueólogos invitados por Requena son: Wendell Bennet (1932), Cornelius Osgood (1933), Edward W. Berry (1933) y Alfred Kidder (1933-1934). Estas investigaciones señalan la existencia de nuevos sitios arqueológicos e introducen el uso de la estrategia métrica, ya desarrollada en la década anterior en el sureste de los Estados Unidos. La obra de Kidder merece especial mención, ya que constituye el primer intento de explicar el poblamiento precolombino de Venezuela.

El primer tratamiento museológico en Venezuela sobre los objetos arqueológicos del lago de Valencia se lo debemos al impulso del doctor Rafael Requena, al conformar una colección compuesta por más de tres mil objetos, producto de las excavaciones realizadas en el lago de Valencia, apoyadas por el Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez y publicadas con el nombre de "Vestigios de la Atlántida", pues creía que los hallazgos del lago de Valencia estaban vinculados con la ciudad perdida. En 1935 decidió donar dos mil piezas de su colección al Museo de Ciencias Naturales.

CONFERENCIA DEL DOCTOR RAFAEL REQUENA

En el Salón de Actos de la Escuela de Artes Plásticas dictará esta noche una conferencia el señor doctor Rafael Requena, Secretario de la Presidencia de la República del Benemérito General Juan Vicente Gómez y notable hombre de Ciencias.

El tema de tan interesante disertación versará acerca de los importantes descubrimientos arqueológicos y etnológicos hechos por el doctor Requena en los alrededores de la Laguna de Valencia, los cuales, a juzgar por las opiniones de eminentes personalidades, son de trascendental importancia para el estudio y conocimiento de nuestro pasado precolombino.

Mucho agradecemos al señor doctor Requena la invitación que ha tenido la gentileza de hacernos para su conferencia y desde luego le auguramos con ella un nuevo triunfo para su brillante personalidad científica.

(Publicado en la revista "Élite", el 9 de julio de 1932). 

El señor doctor Rafael Requena, Secretario del Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, y el doctor Wendell C. Bennett, en "Los Cerritos".

En diversas ocasiones nos hemos ocupado con el interés que el caso requiere, del valioso tesoro arqueológico descubierto por el señor doctor Rafael Requena en el Lago de Tacarigua, así como del importante Museo que, gracias a su amor por esta rama de la ciencia, ha formado el doctor Requena en su residencia de Maracay.

Hoy nos es grato reproducir los conceptos emitidos por el distinguido hombre de ciencia doctor Wendell C. Bennett, con motivo de su partida para el Norte.

Señaló el doctor Bennett:

"Después de un mes de cuidadosos estudios, inclusive la excavación de un Cerrito y un minucioso análisis de la colección del doctor Rafael Requena, quiero hacer la siguiente declaración: Considero este campo de importancia mayor, no solo en la pre-historia de Venezuela, sino también en la historia de la América. Más aún: considero el trabajo y la colección del doctor Requena como una trascendental contribución al mundo científico. Esta declaración no es del individuo al amigo a quien admira, sino del hombre de ciencia al hombre de ciencia".

Wendell C. Bennett.

(Publicado en la revista "Billiken", el 15 de octubre de 1932).

Sobre el trabajo arqueológico del doctor Rafael Requena en la cuenca del Lago de Valencia, Wendell C. Bennett opinaba que:

"Debería seguir dedicándole con la misma devoción(…), a la sombra y amplia protección que le presta el señor Presidente de la República General Juan Vicente Gómez. El respetable hombre de ciencia doctor Requena ha abierto el camino, y con su generoso espíritu ha invitado a que se discuta con toda libertad doctrinas e hipótesis por él formuladas…" (Bennett, 1932). 

Según el propio Requena, refiriéndose al General Juan Vicente Gómez, señaló: "A nadie le puede sorprender que el formidable constructor de la Venezuela moderna, sea también un apasionado admirador de la Venezuela prehistórica (…) tratándose de estudios que pudieran dar alguna luz sobre nuestra prehistoria ¿quién mejor que él para servirme de mecenas en las investigaciones arqueológicas?…" (Requena, 1932).

(Extraído del Libro "De la Arqueología en Venezuela y de las Colecciones Arqueológicas Venezolanas. Propuesta para la construcción de la Red de Museos de Historia de Venezuela", escrito por Lino Meneses Pacheco y Gladys Gordones Rojas, publicado en Caracas, Venezuela, el año 2009).

El eminente doctor Rafael Requena, pionero de la investigación del período arcaico en Venezuela y autor del libro "Vestigios de la Atlántida", publicado en 1932.

REQUENA, Rafael. Año 1932

"Vestigios de la Atlántida".

Tipografía Americana, Caracas.

La importante obra "Vestigios de la Atlántida" del doctor Rafael Requena, contiene 327 páginas con muchas fotos en blanco y negro y 1 un mapa plegable.                        

Se consigue en la Biblioteca "Pedro Manuel Arcaya". Cota 8960 Caracas.      

              CAPÍTULOS    

Capt. I Información de la Tierra.                        

Capt. II Atlántida.                        

Capt. III Los Atlantes.                        

Capt. IV                         

Capt. V Etnología precolombina de Venezuela.                        

Capt. VI El Lago de Tacarigua.                        

Capt. VII Los Cerritos.

CONCLUSIONES

Diario de excavaciones arqueológicas practicadas en Los Cerritos del Valle de Tacarigua pp. 269-302 Catálogo: Inventario de las colecciones etnológicas del Museo de Prehistoria procedentes de las excavaciones practicadas en "Los Cerritos" del Valle de Tacarigua.

La magnífica obra, presenta hipótesis y conjeturas sobre los vestigios de la antigua Atlántida en tierras venezolanas, basadas en sus observaciones y el compendio de muestras arqueológicas recolectadas especialmente en la zona norte de los estados Aragua y Carabobo y de manera particular en los alrededores del Lago de Valencia o Lago de Tacarigua. El Dr.  Rafael Requena contó con el apoyo incondicional del Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien se mostró muy interesado en sus actividades arqueológicas, tanto así que su libro fue dedicado a su mecenas, el Presidente Gómez.

Un aspecto del lago de Valencia o Tacarigua, en las cercanías de la ciudad de Maracay. Foto: A. Muller.

El doctor Rafael Requena González, nació en Carúpano, Estado Sucre, el 24 de octubre de 1879. Se destacó como médico, arqueólogo aficionado, diplomático y político. Hijo de Feliciano Requena y de Epifanía González Mayz. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio de Carúpano, donde obtuvo su bachillerato en 1897. Cursó la carrera de medicina en la Universidad Central de Venezuela, graduándose en 1904 y completando su formación profesional en la Facultad de Medicina de la Universidad de París (1904-1905). Médico residente de la Compañía Minera de El Callao (1905-1907).

Durante la presidencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez, es nombrado Director del Ministerio de Instrucción Pública (1909-1911) y Cónsul General de Venezuela en Trinidad (1911-1913). Interventor de las aduanas de Puerto Cabello (1913-1915) y Maracaibo (1915-1916), Cónsul General de Venezuela en Santo Domingo (1916-1917), asumió los cargos de Director de la Biblioteca Nacional (1917-1918) y de Inspector General de los hospitales del Distrito Federal (1918-1925). Senador por el Distrito Federal (1918-1921) y por el Estado Nueva Esparta (1922-1923), Presidente del Congreso (1921 y 1923) y Senador por el Estado Aragua (1928), es nombrado Presidente del Estado Aragua (1929-1931) y Secretario Privado del General Juan Vicente Gómez (1931-1933). Aparte de sus trabajos publicados en el campo de la medicina, se destaca su libro "Vestigios de la Atlántida" (1932), donde intenta vincular los restos del misterioso continente desaparecido con vestigios arqueológicos encontrados en la zona del lago de Valencia. Miembro fundador de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas, el 19 de junio de 1933.

Falleció en la ciudad de New York, Estados Unidos, el 20 de abril de 1946.

BIBLIOGRAFÍA NACIONAL

Caricatura del doctor Rafael Requena, realizada por Julio Méndez Rincones. Año 1932.

El doctor Rafael Requena, Secretario de la Presidencia de la República de Venezuela y destacado hombre de ciencias, cuyo libro "Vestigios de la Atlántida" ha causado gran sensación en nuestros círculos científicos y literarios, por la luz que arroja sobre los primitivos y milenarios habitantes del territorio nacional.

La aparición de esta obra en nuestro país marca una época fundamental en los estudios de Arqueología, Etnología y Etnografía americanas ya que sus páginas levantan el velo que ocultaba en forma densa los orígenes de la Pre-Historia de este continente.

Era menester que se hiciesen descubrimientos de una importancia arqueológica tan notoria como los que ha verificado el señor doctor Requena en los contornos de la Laguna de Tacarigua, para que la atención de nuestros hombres de Ciencias y de Letras se dirigiera hacia estos altos estudios, que son de provecho para la cultura universal. Merced a estas excavaciones en buena emprendidas por el autor de referencia, con el documento humano que representa el cráneo fosilizado de "Los Cerritos", además de los utensilios diversos encontrados en la mencionada zona geológica, el doctor Requena ha sentado ante el mundo científico no ya una simple hipótesis, sino una verdadera teoría, que muy bien puede bautizarse con el nombre del descubridor de los curiosos e imponderables artefactos cerámicos de la Laguna desde ahora famosa en los anales de la Pre-Historia venezolana.

Producto de largas observaciones y estudios es este libro en donde un venezolano proclama, fundamentado sobre datos fehacientes, que los antiguos pobladores de la Laguna de Tacarigua y, en consecuencia, los de toda esta región de la América Meridional fueron descendientes de los antiguos atlantes. Y he aquí que el maravilloso Continente a que aludió Platón y que los pacientes estudios de los sabios, en el decurso de varios lustros, han reconstruido sobre huellas antiquísimas, surge intacto del fondo del océano en que se hundió a causa de un enorme cataclismo. Por manera que no es ya la fantasía de los poetas, eternos clarividentes de las cosas y acontecimientos humanos, los que exhumaron la civilización esplendorosa de una raza superior que poblaba la Atlántida. Es ahora el dato del vestigio auténtico el que eslabona la serie de descubrimientos arqueológicos hechos en la América, que comprueba el paso de hombres avanzados sobre estas regiones hace millares de siglos, cuando todavía las carabelas colombinas no habían surcado las ondas del Caribe.

Valencia. Laguna Tacarigua. Tesoros Aborígenes. En este grabado se ve el cráneo de un indio encontrado junto con el valioso contingente que guardaba el montículo donde pasaron más de cuatro siglos ocultos estos recuerdos de los indios Tacarigua o de las tribus Jirajaras y Nirvas, quienes llegando a las vecindades de la laguna Tacarigua, comunicaron a los pacíficos y laboriosos indios de sus riberas parte de la rebeldía de su carácter. 

Solamente la cerámica en colores de los idolillos, estatuillas de barro cocido, utensilios de cocina, pipas y otros objetos encontrados en estas excavaciones, que son la colección etnológica más completa que hay en Venezuela y los cuales constituyen el Museo de Prehistoria organizado por el señor doctor Requena, da una idea de la poderosa civilización que tuvieron los primeros pobladores de esta zona de América. De igual manera podríamos decir de los adornos personales descubiertos en la Laguna de Tacarigua, como son los collares de marfil fosilizado, de coralina con jades y discos de granito labrado; de los instrumentos musicales en barro cocido y de marfil también fosilizado, algunos de los cuales ostentan estilizaciones de cariátides, de batracios y de aves distintas.

No es posible en la brevedad de una nota bibliográfica hacer el juicio crítico in extenso de una obra de la calidad de la del doctor Requena. Únicamente diremos que su teoría de la geogénesis por el agua concuerda, como lo asienta el autor en sus conclusiones, con la teoría de la formación nebular de nuestro sistema planetario o sea el clásico concepto de Laplace y de Kant.

La Atlántida eocena -asegura el autor- tanto explica una unidad de origen con las tierras del oriente americano, como relaciona después de su situación insular formaciones a causa de su hundimiento.

El descubrimiento del cráneo de "Los Cerritos" tiene una trascendencia similar en ciencia arqueológica al descubrimiento del fósil del hombre de Neandhertal.

"Vestigios de la Atlántida" es en verdad un libro atlante.

(Publicado en la revista "Élite", el 20 de agosto de 1932). 

VESTIGIOS DE LA ATLÁNTIDA

Valencia. Laguna Tacarigua. Tesoros Aborígenes. Datando lo encontrado y lo que forma este valioso museo, se puede tomar como punto de partida la fundación de Valencia en el año 1555, apenas han transcurrido trescientos setenta y cuatro años de ello, y como la pacificación de los Tacariguas y de los Jirajaras que merodeaban por la cercanías de Carabobo y de Valencia, data de ese mismo año, es muy posible que esto sea aún de tiempo más remoto, pudiéndose con seguridad de marcar una fecha de más de cuatro siglos. 

IMPORTANTE OPINIÓN DE UNA EXPERTA 

Opinión de la señora Ana M. Mc Grath. Perteneciente al Departamento Etnológico de la Universidad de Arizona.

"Me llevo una profunda impresión de la grandeza de Venezuela, y de su Benefactor el General Juan Vicente Gómez, a quien se debe en gran parte tanta grandeza. Sólo espero poder regresar para tomar parte en las investigaciones arqueológicas del doctor Requena".

Durante mi corta estancia en Caracas y Maracay, he visitado las localidades del Lago Tacarigua, donde se efectuaron muchos de los encuentros arqueológicos del doctor Rafael Requena, y he examinado con detenimiento las más interesantes y asombrosas reliquias del hombre prehistórico en Venezuela, que el doctor Requena ha coleccionado en su Museo de Maracay y su residencia privada de Caracas.

Soy de opinión que el trabajo de excavación iniciado y continuado por el doctor Requena, es de la mayor importancia para solucionar la historia del hombre en el hemisferio de occidente, y que sus descubrimientos revelan que el hombre había alcanzado un grado de cultura relativamente alto en Venezuela en épocas muy remotas.

La colección del doctor Requena es única, puesto que aun cuando hay un parecido general entre muchos de los objetos, en forma y diseño a otros de arcaica prehistoria de México y el suroeste de los Estados Unidos, la individualidad artística es puramente local. Esta característica de la colección es tan pronunciada que sugiere que Venezuela era un importante centro de cultura prehistórica, lo que puede ser un eslabón importante en la solución de los problemas culturales que se presentan más al sur en el continente y con los del suroeste de los Estados Unidos.

Tengo la seguridad de que muchos hombres de ciencia vendrán a esta región atraídos por los descubrimientos del doctor Requena y esperaré con interés todo cuanto se vaya descubriendo en nuevas excavaciones ya iniciadas por el doctor Requena, que tanta importancia ha de tener en la arqueología venezolana.

Me produce verdadero placer aprovechar la ocasión para expresar mi agradecimiento por la cortés y amable recepción que se me dispensó en Venezuela, muy especialmente al doctor Requena y su distinguida familia por su graciosa hospitalidad. Me llevo una profunda impresión de la grandeza de Venezuela, y de su Benefactor el General Juan Vicente Gómez, a quien se debe en gran parte tanta grandeza. Sólo espero poder regresar para tomar parte en las investigaciones arqueológicas del doctor Requena.

Ana M. McGrath.

Caracas, 1932.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 19 de noviembre de 1932).

EL DOCTOR RAFAEL REQUENA

Valencia. Laguna Tacarigua. Tesoros Aborígenes. 

La Royal Geographical Society de Londres, docta Corporación constituida por eminentes científicos, ha nombrado al ilustrado etnólogo señor doctor Rafael Requena, miembro de ella.

Merecidísima designación que recae en un hombre de ciencia de la talla del doctor Requena, cuyos magníficos trabajos acerca de la prehistoria patria expuestos con notable acierto en su aplaudida obra "Vestigios de la Atlántida", le sitúan en el empinado sitio que es prez de la patria. La Royal Geographical Society de Londres Society en atención a las excelencias de la obra del doctor Requena le discierne el honor mencionado como galardón a su ímproba y patriótica labor científica.

En efecto, "Vestigios de la Atlántida", por las teorías originales del ilustrado autor acerca de la formación del orbe y por la invalorable documentación sobre la cultura de nuestros aborígenes exhibida en el ya célebre Museo Requena de Maracay, ha revolucionado las teorías hasta ahora expuestas por sabios y escritores.

De allí la importancia que tiene para el mundo científico la designación de la Royal Geographical Society de Londres para un compatriota que honra la ciencia nacional y continental por la magnificencia de su labor.

"Billiken" expresa su respetuosa congratulación al ilustre hombre de ciencia señor doctor Rafael Requena por este nuevo lauro que se refleja en su patria.

(Publicado en la revista "Billiken", el 10 de diciembre de 1932).


ARQUEOLOGÍA.

IMPORTANTES DESCUBRIMIENTOS DEL DR. RAFAEL REQUENA.

VESTlGIOS DE LA ATLÁNTIDA.

Valiosa muestra de cantidad de ídolos de piedra y de barro que son una verdadera maravilla; hay algunos que presentan el refinado arte azteca, otros los rasgos de las momias egipcias, y en algunos mascarones resaltan las perfecciones en sus líneas, como si hubieran sido hechos por artistas de original concepción.

Recientemente se han llevado a cabo en este Estado importantísimas investigaciones arqueológicas, dirigidas por el culto Dr. Rafael Requena, Secretario Privado del señor Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, que han dado por resultado el descubrimiento de vasijas y utensilios de manufactura primitiva, pero artística, hallados en las orillas del lago de Valencia, o de Tacarigua, como antiguamente se le denominaba.

Más de 4.000 piezas constituyen la notabilísima colección del Dr. Requena, entre las que sobresalen por su importancia los cráneos humanos, cuyas especiales características han reforzado la hipótesis de una posible comunidad de origen de las razas fenicias y chinas con las prehistóricas de América: tal es la semejanza del arte representado por las piezas arqueológicas de esta maravillosa colección con las de las antiguas civilizaciones asiáticas.

Se presume que el lago de Valencia haya sido asiento de adoratorios indígenas, como el de Chiquinquirá en Colombia y los famosos del Perú y México.

La colección de collares es de indiscutible valor por ser piedras talladas, pulidas y perforadas por su centro con una precisión única, sin conocerse de qué se valían estos indios para ello. Un pomo de pintura roja, fresca aún mueve la curiosidad de su perfecta conservación y los colmillos sagrados y otras figuras ejecutadas sobre huesos de babas y pescados, tienen un acabado perfecto. La colección de cachimbas, platones y morteros representan un positivo valor.

El Dr. Requena ha llevado a cabo una minuciosa descripción de su valiosa colección en una interesante obra titulada "Vestigios de la Atlántida", que acabamos de recibir, y que ha de llamar la atención poderosamente, no solo por la variedad de los objetos que describe, sino por las teorías que esboza, basadas en el riguroso estudio científico de las reliquias encontradas.

Entre la colección citada predominan los artículos de marfil, jade y barro, que tienen extraordinaria importancia por la finura del acabado y el buen gusto de los dibujos, en los que los artífices indígenas dan prueba de su adelanto en la copia de la Naturaleza y de su acierto en la elección de los colores.

Es en extremo interesante la sección de los cráneos humanos, que muestran un achatamiento extraño en los frontales, así como apreciables variaciones en los maxilares y en el ángulo facial.

Teniendo en cuenta diversos factores y especiales características, el Dr. Requena aprecia la antigüedad de los objetos de su valiosa colección, la más importante, sin duda alguna, existente en Venezuela, en más de ocho mil años, y la considera correspondiente a una raza muy anterior a los caribes encontrados por los conquistadores. El hecho de no haberse hallado entre lo descubierto huella alguna de metal, indica su probable procedencia de la edad de piedra.

Ánforas, cinceles de piedra, ornamentos y (entre estas últimas, hachas y martillos principalmente), completan la interesante colección.

Entre estos objetos de indiscutible arte se admiran presiosas vasijas, jarras maravillosas, pequeños envases que sin duda servían para conservar las esencias aromáticas o para guardar el veneno de sus flechas; porta-ofrendas de tipos diferentes, ánforas, lámparas sagradas, variadísimos ejemplares del Dios Rana y una valiosísima colección de estilizaciones en piedra del Dios Murciélago.

En cuanto a la cerámica, el Dr. Requena hace notar que el motivo femenino privaba en los dioses, los cuales guardan analogías muy curiosas con las figuras egipcias. También hay otras deidades de diferentes formas que tienen sorprendentes semejanzas con los budhas chinos; y en un jarrón, verdadera maravilla del arte indígena, se puede apreciar una escena amorosa, gracias a la cual el observador  se da cuenta del adelanto de aquella olvidada civilización.

El Dr. Requena merece un aplauso entusiasta por la perseverancia y celo que ha puesto en este asunto y por el éxito obtenido con su importante obra; cuya divulgación entre los sabios que se dedican a estas cuestiones ha de tener una gran resonancia.

Ya en prensa este segundo tomo de nuestra obra, hemos visto con satisfacción los juicios que ha merecido a la Prensa de España y a sus instituciones científicas "Vestigios de la Atlántida", destacándose por su interés los artículos dedicados a ella por el Boletín de la Sociedad Geográfica, la Revista de las Españas, órgano de la Unión Ibero-Americana; La Libertad, Blanco y Negro, que publica un interesantísimo trabajo del Dr. Rodríguez Beteta; La Vanguardia, de Barcelona, y otros muchos, todos ellos de firmas de gran prestigio. 

(Publicado en el libro "Guía General de Venezuela" de F. Benet. Año 1933). 


miércoles, 16 de agosto de 2023

TOMÁS LISCANO EN EL GOBIERNO DEL GENERAL GÓMEZ

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y el doctor Tomás Liscano. 

"La Magna Causa de la Rehabilitación Nacional, cuyo Fundador, Mantenedor y Propulsor, Benemérito General Juan Vicente Gómez, gana ya los fallos favorables de la justicia aún del otro lado de los océanos en donde periódicos imparciales y escritores incontaminados de todo soborno, se hacen lenguas para destacarlo como estadista experto y como predestinado conductor de pueblos".

Tomás Liscano. 

Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Yaracuy.

(Extracto de su contestación dirigida al General J. A. Baldó, Presidente del Estado Yaracuy, el 14 de enero de 1927, publicada en el periódico "El Nuevo Diario").

Nota: El doctor Tomás Liscano,  destacado jurista, escritor y hombre público, era el tío y padre adoptivo del expresidente doctor Rafael Caldera Rodríguez.

El destacado jurista, escritor y hombre público doctor Tomás Liscano Giménez, fue servidor del gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. En Carúpano actuó como secretario de su paisano, el General Bartolo Yépez, y después en Yaracuy sirvió con su pariente el General Juan Victoriano Giménez, Presidente del Estado, hasta 1922. Fue Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Yaracuy en 1927.

TOMÁS LISCANO Y OTROS CIUDADANOS FELICITAN AL GENERAL GÓMEZ 

Telégrafo Nacional.

De San Felipe a Maracay.

El 3 de mayo de 1915.

8:30 a.m. 

Señor General Juan Vicente Gómez. 

La acertada elección en la persona de usted para Presidente de la República, en el próximo período constitucional, la celebramos todos los yaracuyanos con la más espontánea alegría. Y es porque nosotros estamos hondamente compenetrados de que es a usted a quien debe este territorio su bienestar, su progreso y nueva vida de Entidad Federal. De esta elección puede decirse que no es el honor alcanzado por un hombre y la conquista realizada por una Causa, sino que es el triunfo de la Patria que por segunda vez entrega el sagrado depósito de sus destinos al hijo esclarecido que la ha llevado, a fuerza de constancia y de patriótica labor, a muy alta cumbre de grandeza. 

Por este nuevo motivo de gloria para la Causa de Diciembre, y para su nombre Benemérito, nos congratulamos con usted y con la Patria.

Somos sus leales amigos, 

L. Domínguez Tinoco, Tomás Liscano G., M. A. Olmeta, M. V. Zumeta Cardona, doctor P. M. Rojas, Carlos F. Cordido R., J. Joaquín Hoyos, Diego Casañas Salón, Pedro M. Pérez, Manuel Álvarez, Rafael Lazo, Gustavo Jiménez, Miguel F. Escalona, A. A. Abreu, Manuel E. Bracho, Presbítero doctor Fidel R. Tovar, Rafael Caldera, Carlos M. Castillo, Antonio M. Bello, M. V. Navas, doctor T. Garrido, doctor T. E. Ávila, José Daza, Camilo A. Lugo, Eloy E. Mancera, Isidro Jiménez L., J. A. Domínguez, Ricardo Cordido G., Francisco M. Morales, Pedro M. Inojosa, Juan F. Colmenares, Raimundo Arteaga, José T. Garrido, Andrés A. Maduro, Trinidad Figueira, A. Domínguez T., Pedro González Viur, Silvino Pérez, E. González Pérez, C. L. Pérez, Luis M. Garrido, Cincinato Cordido, Luis A. López, Pantaleón Velázquez, I. Bortone, Rosalvo Bortone, Juan E. Escalona, J. M. Raldiris, Rafael M. Estrella, F. Antolínez, C. L. Grillet B., A. Baracovite, J. N. Bravo, Vicente Amengual, Andrés A. Pérez, S. L. Liscano, H. Núñez Olivares, Diego Nucete G., Aníbal Segura, M. A. Mendoza M., Serapio Pérez, Miguel Aparcero, Miguel Álvarez de Lugo, Andrés R. Cortez, C. Suels, Pedro M. Sosa, Nicanor J. Rodríguez, Juan A. Rerreira, J. L. Nadal, José Sales, Rafael Maceira, Ramón E. Garrido, Juan Medina, Ramón Delgado B., J. M. Castillo, F. S. Colmenares L., E. Limardo, Juan González B., Juan Ramón Celis, B. Ramos, Luis N. Macei, Tito Macei, Federico Ravell, Carlos Alcalá, Benjamín Alcalá, Ismael Azoka, Guillermo Montes, Cruz Galíndez, C. Paiva, Rafael Goyo, Rafael Lugo, Rafael M. Parra, Leonidas Salón, Domingo Vázquez, M. Lavado Isava, Manuel Ferreriro, Gilemón Pérez, Nicanor Ravell, Federico C. Abreu, D. Vaquero, Ramón Suárez, Bartolo Delgado, Ramón Gil Rodríguez, Luis F. Guédez, Claudio Torres L., L. I. Quiroba.

(Publicado en el periódico "El Nuevo Diario", el 27 de junio de 1915).

Doctor Tomás Liscano Giménez.

GOBIERNO DEL YARACUY

Contestación del doctor Tomás Liscano, Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Yaracuy, al Mensaje Presidencial y a la Memoria del Secretario General. 

 CONTESTACIÓN AL PRESIDENTE DEL ESTADO YARACUY

San Felipe: 14 de enero de 1927,

Ciudadano General J. A. Baldó, etc. etc.

El Soberano Cuerpo Legislativo del Estado ha practicado un minucioso examen en el luminoso Mensaje que, en obedecimiento a una atribución constitucional le presentó usted el día 5 del mes cursante; y sea el primer juicio emitido acerca de aquel trascendental documento público, la propia e inmutable voz de los hechos cumplidos, los cuales anuncian, en la elocuente mudez de la efectividad, que a todos los pueblos del Yaracuy ha llegado y llega de continuo la protección administrativa de usted, quien en su firme voluntad de progreso y en sus laudables empeños de adelanto regional, francamente que cada día acrecienta su propósito de corresponder en el más amplio radio, al honor con que le galardonó este mismo Cuerpo, hace dos años, al declarar a usted "Hijo del Yaracuy".

La obra gubernativa de usted, ciudadano General, bien que se le considere como el cumplimiento de un deber o bien que se le vea como la resultante inmediata de su consecuencia de Causa y de su leal adscripción al Egregio Caudillo Rehabilitador de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, esa obra no puede ocultarse a los ojos de nadie ni tampoco ignorada puede quedar en los anales yaracuyanos; pues ella representa un cúmulo de eficaces valores en pro del fomento y de las obras públicas de esta Entidad Federativa. Como prueba eficiente de lo expresado, la Asamblea Legislativa del Yaracuy, se complace en repetir en esta página de justicia, la síntesis de que la Administración-Baldó se lee en uno de los párrafos del Mensaje objeto de la presente contestación, síntesis que por sí sola origina un muy honroso blasón para el Magistrado que realizó la actuación progresista allí rememorada:

"Como observaréis por la relación que acabo de haceros, a pesar de los exiguos medios de que he dispuesto, se ha realizado un regular programa de Fomento y Obras Públicas y se ha hecho un eficaz esfuerzo de mejoramiento en nuestras carreteras, deseoso de satisfacer mis deberes para con los pueblos del Estado y de corresponder a la confianza con que me honra el Benemérito Jefe del País; y como con el presente Mensaje, tercero que rindo ante este Soberano Cuerpo, doy cuenta del último año del trienio para que en un principio fui elegido, quiero recordaros que mi actuación presidencial ha mantenido sin interrupción la paz pública; ha laborado sin descanso por la unión de la familia yaracuyana, secundado por vuestra buena voluntad; mejoré desde un principio todos los sueldos de los empleados del Estado en un 25%; llevé a cabo la primera Exposición Regional; aumenté el número de las escuelas sostenidas por el Tesoro del Estado y establecí diez becas para que en Universidades y Colegios estudien jóvenes yaracuyanos; hice celebrar con decoro las fiestas de la Patria y guardar sus duelos; se pensionaron más de veinte personas meritorias o desvalidas; recibí, acomodé y alenté la primera emigración extranjera venida a este Estado; por primera vez han sido transitables y transitadas en pleno invierno las Carreteras del Estado; y construí en ellas veintidós puentes de hierro y concreto en la Carretera de Nirgua, cuatro puentes de hierro y concreto entre San Felipe y La Costa y un puente de hierro y concreto en el camino de San Javier y el Puente Bolívar, también de hierro y concreto, en la Calle Libertador de esta capital; he hecho lomo de perro en doscientos kilómetros de carretera a fuerza de granzón y las he dotado de desagüe; construí por el sistema de concreto las dieciocho cuadras de la Calle Libertador de esta capital, la Avenida a la Estación del Ferrocarril Bolívar en una extensión de quinientos metros y las cuadras que rodean la Plaza Bolívar de esta ciudad y las que la enlazan a la Calle Libertador; compré una hermosa casa por B. 40.000 para Casa Presidencial, la amplié, hermoseé y amueblé hasta representar hoy un valor de B. 80.000; compré una casa para la Jefatura Civil de Marín; invertí B. 20.000 en las refacciones y hermosear el Templo Matriz de San Felipe; pavimenté de cemento romano, amplié y le construí nuevas avenidas laterales de la Plaza Bolívar de esta capital; importé de Italia y coloqué solemnemente un hermoso busto en mármol blanco, del Libertador, en la Plaza Bolívar de esta ciudad; amueblé la Tesorería General desde su caja de hierro hasta su máquina de escribir, y la Secretaría Privada y doté de muebles o enseres necesarios a otras oficinas; he creado cinco Inspectorías de las Carreteras del Estado con un total de sueldos de B. 1.300 mensuales; doté de alumbrado eléctrico al barrio de la Independencia; y aumenté dicho alumbrado en la Plaza Bolívar, Parque Junín, calles de esta ciudad y edificios públicos construí una cuadra de concreto en Marín, cuatro cuadras en Cocorote, cuatro en Guama y cuatro en Yaritagua; doné cien barriles de cemento romano para las obras públicas de Nirgua, sesenta barriles para las de Urachiche y dieciséis barriles para las de Campo Elías, todos pagados en su costo y en sus fletes por el Gobierno del Estado; y cuando el incendio del Caserío Agua Negra, envié provisiones y recursos a los damnificados por valor de un mil bolívares".

En definitiva: la Soberana Representación del Pueblo yaracuyano, ciudadano presidente del Estado, imparte su plena aprobación al Mensaje de Ud. contentivo de la cuenta oficial del año económico que acaba de fenecer; pues aquel documento responde de la manera más cabal, al alto concepto que el Yaracuy tiene formado de Ud. como magistrado progresista, como gobernante desprevenido de toda pasión mezquina y de todo odio alentador de venganzas, como administrador que decreta la obra y seguidamente la realiza y como obrero nato en la Magna Causa de la Rehabilitación Nacional, cuyo Fundador, Mantenedor y Propulsor, Benemérito General Juan Vicente Gómez, gana ya los fallos favorables de la justicia aún del otro lado de los océanos en donde periódicos imparciales y escritores incontaminados de todo soborno, se hacen lenguas para destacarlo como estadista experto y como predestinado conductor de pueblos.

Ciudadano General, en este año como en el anterior, me ha correspondido el honor de ser yo quien suscriba el presente pliego oficial, suceso éste que me proporciona una doble satisfacción: llevar al excelente amigo la buena nueva de sus triunfos y compartir con el distinguido compañero de Causa, las dulces fruiciones espirituales de quien recibe la plena aprobación de sus actos gubernativos, por buenos y por legales.

Dios y Federación.

Tomás Liscano.

 CONTESTACIÓN AL SECRETARIO GENERAL DEL ESTADO YARACUY

San Felipe: 14 de enero de 1927.

Ciudadano Secretario General de Gobierno de Estado.

La Asamblea Legislativa, que me honro en presidir, ha estudiado detenidamente la Memoria acompañada a la brillante Exposición que Usted le presentó en cumplimiento del artículo 72 de la Constitución del Estado.

Ya el luminoso Mensaje presidencial había iniciado esta Cámara, de una manera englobada, en la noción de la suntuosa labor político-administrativa cumplida por este Ejecutivo en el precedente año económico; pero la cuenta detallada y demás documentos integrantes de dicha Memoria, agregan la elocuencia infalible de los números y la motivación específica de cada uno de los actos del Gobierno, hasta crear en el ánimo de los representantes del Pueblo yaracuyano, no ya la convicción a que para inducirlo bastaba la sola palabra de honor de tan conspicuos servidores públicos, sino la refrendación de los criterios más levantados y el alumbramiento de las esperanzas mejor fundadas, en el seno del propio Pueblo.

Allí campean las milagrosas multiplicidades en el reparto de los modestos valores de nuestra cosa pública, entre las numerosas empresas de progreso moral y material que fueron felizmente cimadas, como fueron hartos los cinco mil comensales legendarios de la ribera galilea.

Allí está denunciada la mano del Estadista que empuña los ahorros de la hacienda comunal, a semejanza de granos secundados, y los siembra día por día en todos los pueblos y caminos para que nazcan obras públicas que son el patrimonio de sus contribuciones, devuelto al Pueblo en forma de instrucción, de vialidad, de religiosidad, de culto cívico y patriótico, de comodidad y decoro cultural, de engrandecimiento, en fin, y de progreso.

Allí se destacan las siluetas luminosas de la Patria y de la Causa reverénciales y servidas en templo de cristal por la Magistratura, que con ello y por ello se alimenta del consejo y las prácticas austeras y beneficentes del Ilustre Caudillo Nacional, Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien cobra de la lealtad de sus tenientes prez y efectividad para nuestra Democracia, arrullada en el actual momento histórico y ya definitivamente, por los himnos enantes inauditos, de la Paz, de la Unión y el Trabajo que aportan dichosas sugestiones a nuestro medio ambiente político y social, y son gajes preciosos de honor y de virtud.

Es por eso, Ciudadano Secretario, que la Cámara que presido se ha entusiasmado en la consideración de la labor cumplida por el Ejecutivo del Estado y que le merece veredicto francamente aprobatorio; encargándome manifestarlo a Ud. así, en la forma cordial y expresiva que hace acordado por unanimidad, y darles nuevas prendas de nuestro decidido compañerismo rehabilitador, en las congratulaciones que nos inspiran los triunfos suyos conquistados como colaborador inteligente y esforzado de la Administración Baldó, y como leal amigo y servidor de nuestro Ilustre Jefe, el Benemérito General Juan Vicente Gómez.

Dios y Federación.

Tomás Liscano.

(Publicado en el periódico "El Nuevo Diario", el 2 de febrero de 1927).


A la izquierda: El doctor Tomás Liscano, tío y padre adoptivo del niño Rafael Caldera Rodríguez, quien aparece en la fotografía del año 1928. A la derecha: El joven Rafael Caldera en compañía de sus tíos y padres adoptivos, el doctor Tomás Liscano y doña María Eva Rodríguez Rivero.

SEMBLANZA DEL DOCTOR TOMÁS LISCANO

El doctor Tomás Liscano Giménez, nació en Quíbor, Estado Lara, el 27 de agosto de 1885.

Destacado jurista, escritor y hombre público. Fueron sus padres Clemente Liscano, hermano del educador Mateo Liscano Torres, y Rosalinda Giménez Mendoza, sobrina del General de la Independencia Florencio Giménez. Huérfano desde tierna edad, se inició su formación al lado de su padrino y primo hermano de su padre, Monseñor Águedo Felipe Alvarado, obispo de Barquisimeto, quien inicialmente quiso inclinarlo hacia el sacerdocio. Como le manifestara no tener vocación, lo envió a estudiar bachillerato en el colegio La Concordia, que dirigía en El Tocuyo el educador Egidio Montesinos. Desde 1905 hasta 1910 cursó las distintas materias, siendo calificado en todas como de «sobresaliente aptitud, aplicación y provecho». Luego se trasladó a Barquisimeto, para optar en el Colegio Nacional de Varones al grado de bachiller en ciencias filosóficas, mediante presentación de tesis (que versó sobre la existencia del libre albedrío) y el correspondiente examen de grado. Comenzó a estudiar medicina, contando entre sus profesores al doctor José Gregorio Hernández. Un padecimiento alérgico que se repetía cada vez que trabajaba sobre cadáveres, lo hizo cambiar su inscripción a derecho. Viajó al interior y en Carúpano actuó como Secretario de su paisano, el General Bartolo Yépez, y después en Yaracuy sirvió con su pariente el General Juan Victoriano Giménez, Presidente del Estado, hasta 1922 en el gobierno del General Gómez. Contrajo matrimonio en San Felipe, Estado Yaracuy, el 2 de febrero de 1916, con María Eva Rodríguez Rivero. No tuvieron hijos, pero levantaron como tal a su sobrino Rafael Antonio Caldera Rodríguez, cuya madre Rosa Sofía Rodríguez Rivero había fallecido en 1918 y cuyo padre el doctor Rafael Caldera Izaguirre convino en dejarlo a su lado para que se formara con ellos. 

En 1922 se trasladó a Caracas, reinició sus estudios universitarios y recibió, el 31 de enero de 1925, el grado de doctor en ciencias políticas. Ese mismo año, publicó en Caracas su tesis doctoral, que versó sobre "El parentesco de afinidad con relación al divorcio". Presidió la Asamblea Legislativa del Estado Yaracuy en 1927, durante el gobierno del General Juan Vicente Gómez.

Después de haber ejercido por breve tiempo la abogacía en Yaracuy, volvió a Caracas, donde asentó definitivamente su bufete. Sucesivamente, publicó las obras "Tildes jurídicas", en 1932; y "La moral del abogado y de la abogacía", en 1934 (reeditada en 1973). Fue electo individuo de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales en 1935. Su discurso de incorporación sostuvo que «...la influencia del Código Napoleón en la legislación venezolana ha sido, en tesis general, puramente refleja o indirecta...». Electo Senador por el Estado Lara para el cuatrienio 1937-1941, desempeñó en 2 ocasiones la presidencia del Congreso. El 29 de abril de 1941 fue designado magistrado de la Corte Federal y de Casación, cargo que renunció más adelante ese mismo año para aceptar la presidencia del Estado Falcón al Presidente Isaías Medina Angarita. En ese mismo año apareció su estudio jurídico titulado "La responsabilidad civil del delincuente". En 1944, desempeñó la administración de la aduana de Puerto Cabello. En 1946, presidió el Montepío de Abogados y, en 1947, publicó "Libertad de prensa en Venezuela". Desde octubre de 1947 hasta marzo de 1950 ejerció la presidencia de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.

Falleció en Caracas, Venezuela, el 10 de marzo de 1951.

Busto del doctor Tomás Liscano en el Palacio de las Academias de Caracas, Venezuela.


lunes, 14 de agosto de 2023

GENERAL GÓMEZ INAUGURARÁ EN CARACAS OBRAS PÚBLICAS

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, inaugurará importantes obras públicas para la ciudad de Caracas.

EL 19 DE DICIEMBRE

El Gobierno del Distrito Federal, por Resolución del 5 de diciembre de 1932, ha dispuesto la celebración solemne de la fecha rehabilitadora. En dicho clásico día se inaugurarán, entre otras importantes obras públicas y del ornato de la ciudad capital, la "Plaza 19 de Diciembre", construida en el área de la antigua Plaza de Pagüita; y el edificio destinado a la Jefatura Civil de la Parroquia Catedral de Caracas.

Además, se inaugurarán numerosas calles pavimentadas tanto en Caracas como en El Prado de María, El Valle y El Recreo, obras que testimonian la labor de progreso del ciudadano Gobernador del Distrito Federal, señor General Rafael María Velasco B., inspirado en las normas del Supremo Mandatario Benemérito señor General Juan Vicente Gómez.

(Publicado en la revista "Billiken", el 10 de diciembre de 1932).


miércoles, 2 de agosto de 2023

PRESIDENTE GÓMEZ CONDECORÓ A CAPITÁN HOLANDÉS

El distinguido Capitán P. F. Smit de la marina holandesa fue condecorado por su gran ayuda humanitaria socorriendo al pueblo de Cumaná luego del terremoto ocurrido en 1929. 

EL CAPITÁN P. F. SMIT

El sábado, 3 de diciembre de 1932, celebró sus bodas de plata con la marina, el señor Capitán P. F. Smit, a quien sus amigos de Venezuela homenajearon por tal motivo.

El Gobierno Nacional del Benemérito General Juan Vicente Gómez, recompensó con la Condecoración del Busto del Libertador, los nobles servicios prestados por el señor Capitán P. F. Smit durante los aciagos días del terremoto de Cumaná, en 1929. Alma de gallardos gestos, el Capitán Smit supo enaltecer su bella carrera de marino, prestando ímprobos servicios a la ciudad angustiada por la tremenda calamidad. El Capitán Smit es figura descollante de la laboriosa Holanda y su nombre es paradigma de nobleza por sus gestos humanitarios propio de su recio pueblo.

Se recuerda que el talentoso Capitán fue también condecorado por iguales motivos, por el Serenísimo Príncipe Consorte de Holanda con la insignia del "Almirante Michiel de Ruyter", el Almirante más famoso de la historia de los Países Bajos y una pesadilla para los navíos ingleses del siglo XVII, condecoración que su Alteza colocó, personalmente, sobre el pecho del heroico Capitán Smit.

"Billiken", presenta su cálida y atenta congratulación al señor Capitán P. F. Smit por la merecida recompensa con que le distingue el Gobierno de Venezuela.

(Publicado en la revista "Billiken", el 10 de diciembre de 1932).